Iberia había estado realizando en los últimos años un importante esfuerzo para expandir su programa de fidelización Iberia Plus a socios externos. Con ello buscaba dos objetivos fundamentales: dar más valor a los clientes mediante una mayor oferta en la obtención y utilización de puntos, y mejorar la rentabilidad del programa Iberia Plus.
Este plan de expansión había sido todo un éxito hasta el momento e Iberia contaba ya con más de 90 compañías asociadas. Sin embargo, este nuevo modelo había traído consigo nuevos retos y dudas al equipo de Iberia Plus, que tenían que abordar para definir el futuro del programa de fidelización.