Textiles del Hogar, S.L. es una empresa catalana con más de medio siglo de historia que pasó de ser un negocio muy rentable a despertar serias dudas sobre su viabilidad, como consecuencia del declive del sector textil en el ámbito europeo. A ello se suma que, hasta la entrada de los Quesada, la empresa había sido gestionada de forma deficiente. Al hacerse cargo de la compañía, Ramón y Jorge Quesada intentan, sin éxito, encontrar una solución definitiva para el negocio. Tras intentos fallidos, deciden reflotar y mantener la compañía a base de modestas mejoras que, en suma, hacen que el negocio sea capaz de autofinanciarse, aunque sin ser rentable para los accionistas.
No obstante, al analizar las serias dificultades a las que se enfrenta el día a día de la empresa y movidos por dudas razonables acerca de su viabilidad futura, los Quesada se plantean la disyuntiva de cerrar la empresa. Para tomar esta decisión, Ramón y Jorge valoran no sólo aspectos económicos, sino las consecuencias sociales que tendría esa decisión y, en su caso, el modo de llevarla a cabo en el considerable número de personas relacionadas con la compañía, ya sea como operarios, accionistas o gestores.