El caso se centra en una pequeña empresa portuguesa de reciente creación -cuyo joven fundador acaba de salir de la universidad- y centrada en el mercado en expansión de la telefonía móvil. La empresa desarrolla soluciones móviles innovadoras que pueden servir a las grandes empresas para hacer negocios con sus clientes y para ofrecerles aplicaciones y servicios de tecnología móvil (por ejemplo, en el ámbito de la banca). En un breve periodo de tiempo, BrapoTech colabora con las empresas portuguesas más importantes en cuatro sectores diferentes (telecomunicaciones, distribución minorista, servicios públicos y banca). No obstante, el mercado de la tecnología móvil avanza a tal velocidad que es necesario especializarse. Al mismo tiempo, la compañía quiere seguir ampliando su escala y embarcarse en una estrategia de crecimiento internacional. La principal decisión estratégica que debe tomar el director general es si la empresa debe asumir el riesgo de crear un único producto puntero o seguir desarrollando soluciones a medida para sus grandes clientes. Otro aspecto relacionado es si debe seguir creciendo en todos los sectores o centrarse en uno solo y, de ser así, en cuál. Respecto a la financiación, ¿se debe recurrir al capital riesgo para financiar un crecimiento rápido en un mercado floreciente o seguir autofinanciándose con los recursos propios? Para complicar todavía más la situación, el Consejo y el director general no coinciden plenamente en cuál es la mejor forma de avanzar. Así pues, es necesario tomar una serie de decisiones estratégicas fundamentales para la empresa teniendo en cuenta una compleja combinación de factores estratégicos, recursos limitados, nuevas tendencias y diversas influencias externas. (Nota: se ha ocultado el nombre real de la compañía en el caso A para que no se pueda descubrir en Internet el desenlace. En el vídeo relacionado con este caso [EV-7] sí se menciona el verdadero nombre de la compañía).